Ayuno Intermitente

Se trata de una “técnica de pérdida de peso” que consiste en comer en períodos de tiempo variables, pero controlados.

No es lo mismo realizar una pauta programada y controlada de ayuno intermitente en personas bien informadas, que someterse a los efectos de la inanición.

Antes de todo, la persona interesada debe informarse, de la mano de un profesional sanitario, de cuál es su situación metabólica y, llegado el caso, asesorarse de forma práctica y concreta sobre el modo de llevarlo a cabo en sus circunstancias.

Esta opción NO ES una dieta al estilo “quita y pon” para seguir unos días y luego olvidarse del asunto.

Si el ayuno intermitente es válido para alguien, ha de ser monitorizado por un profesional, y debería asumirse más bien como un estilo de vida, para que me entendáis, como quien en un momento dado decide ser vegetariano.

Hay 3 conocidas formas de realizar los ayunos intermitentes, pero os voy a explicar la que, bajo mi punto de vista y dentro de los riesgos que conlleva, es la menos agresiva y arriesgada para la salud:

  • 2 Fases:
    • Fase de INANICIÓN, en la que no se come nada (12h) → NOCHE.
    • Fase de INGESTIÓN DE ALIMENTOS (12h)

Esta manera de realizar el ayuno intermitente consiste en pasar unas horas sin comer nada, y el resto de día ingerir alimentos de manera consciente y controlada. Normalmente se pasan 12h nocturnas sin comer nada, y 12h diurnas en las que sí se ingieren alimentos.

De todas maneras, las horas pueden variar, y habrán casos en los que la fase de ayuno se extienda a las 14h – 16h, y las fases de ingestión se reduzcan a 10h – 8h.

BENEFICIOS DE LA TÉCNICA DE AYUNO INTERMITENTE

  • Bajada de peso

RIESGOS DE LA TÉCNICA DE AYUNO INTERMITENTE

  • Posible pérdida de masa muscular, en mayor o menor medida, dependiendo del ayuno que se realice.
  • Ralentización del metabolismo basal, hecho que a la larga hará que el cuerpo tenga facilidad para aumentar de peso.
  • Hipoglucemia (bajada de azúcar en sangre a niveles peligrosos).
  • Dolor de cabeza.
  • Mayor irritación y susceptibilidad.

 

CONCUSIÓN

Todavía queda mucho por investigar, pero a fin de cuentas, y en el terreno teórico del asunto, el ayuno intermitente trataría de emular las condiciones reales de nuestros antepasados que, ni mucho menos, comían 5-6 veces al día.

De todas maneras, no deja de ser una modalidad de “dieta” en la que el objetivo final es reducir el consumo calórico diario/semanal para lograr bajar de peso, hecho que puede realizarse de maneras mucho menos agresivas.

Esta técnica, si se realiza de manera descontrolada y temporal, puede tener efectos muy negativos sobre nuestra salud y nuestra imagen corporal, ya que no deja de ser una forma de someter al cuerpo a un estado de “hambre/riesgo” que ralentiza el metabolismo basal de manera importante, y que en cuanto se vuelve a ingerir comida de manera “normal” dentro de lo que la persona entienda por “normal”, el organismo absorberá y guardará en forma de reserva todo el alimento que se ingiera. No es más que un mecanismo de defensa.

Por tanto, yo, como profesional sanitaria, recomiendo que se utilicen técnicas que no pongan en riesgo nuestra salud, y que nos permitan llevar a cabo nuestro día a día con energía, obteniendo un resultado óptimo y de manera permanente, como puede ser una buena pauta nutricional personalizada, acompañada de una reeducación alimentaria.

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close